Sistemas Representacionales

¿Cuantas veces nos ha pasado que intentamos explicar algo que nos parece muy evidente y resulta que la otra persona no nos ha entendido? Que cada persona se crea su propio mapa interior para orientarse en el mundo no es ninguna novedad. Es una de aquellas cosas que sabemos pero no solemos tener presentes.

 

La Programación Neurolingüística (PNL) ha estudiado la manera como creamos nuestros patrones mentales, y llega a la conclusión que lo hacemos mediante tres modos o sistemas representacionales:

 

  • Visual: Pensando con imágenes.
  • Auditivo: Pensando con sonidos, voces, ruidos.
  • Cinestésico: Representando los pensamientos como sentimientos internos o sensaciones físicas.

Cada uno de estos modos de creación de patrones tiene sus propios matices. La imagen fija o en movimiento, en color o en blanco y negro; el volumen o el timbre de los sonidos y la intensidad de los sentimientos o sensaciones son algunos de los aspectos que pueden variar dependiendo de la persona y la situación.

auditivoAunque la tendencia es que uno de ellos sea el principal, todos utilizamos los tres sistemas representacionales y lo hacemos de distinta forma dependiendo de la situación concreta. Es más, en nuestra vida diaria repetimos patrones que incluyen los tres sistemas representacionales inconscientemente. Como era de esperar, en la práctica de un instrumento también nos guiamos por patrones creados a partir de los sistemas representacionales. Y resulta muy sugestivo pensar en ello para intentar utilizarlo de una manera consciente.

Asimilar conceptos técnicos en el estudio de nuestros instrumentos no es nada fácil, basicamente porque los conceptos con los que describimos las características de la música son casi en su totalidad abstractos y necesitamos metáforas para hacerlos comprensibles. Ejemplos de ello serian: tocar duro o blando; sonido centrado, brillante, oscuro; etc…

Todas estas cualidades son prestadas de otros ámbitos: ¿cómo puede un sonido ser brillante u oscuro, acaso lo vemos? Claro que no, pero tenemos tan interiorizado qué significa tocar brillante que estamos pensando el sonido -algo que se oye- como si lo pudieramos ver. Porque en realidad lo estamos visualizando en nuestra mente.

Sand Between My ToesEn este sentido los instrumentos de cuerda parten con cierta ventaja: por ejemplo, pueden comprobar visualmente cuanto arco les queda mientras tocan una nota, pero ¿cómo constata un músico de viento por cuanto tiempo más podrá mantener una nota? Podrá visualizar una metáfora relacionada con el resultado que desea, imaginando -por ejemplo- un globo que se desinfla poco a poco, pero solo es posible apreciarlo a través de sensaciones corporales, como el volumen de la caja torácica o la tensión de la musculatura abdominal. Por eso es tan importante cantar. Además, hay que prestar atención al sonido resultante para verificar que esa sensación produce ese sonido y fijarlo en nuestra mente para hacerlo igual la próxima vez; si es lo que queremos.

 

 

 

Cruce De Caminos

“No deberia haberme ido nunca de España -me comentaba un colega que se fue a estudiar a Alemania-, aquí está la mejor escuela de metales de Europa”. Mi respuesta fue clara: “Necesitabas irte fuera para darte cuenta de eso”.

Cruce de caminos

A veces nos sucede que buscamos lejos una respuesta que tenemos delante de nuestras narices pero que, por la razón que sea, somos incapaces de ver. No por ello el camino que hemos recorrido ha sido menos válido, simplemente era más largo.

Casi siempre el motivo por el que decidimos emprender la ruta más complicada se basa una creencia personal: Creemos que debemos hacer las cosas de una manera determinada por una cuestión de sensaciones, aún pudiendo elegir entre otras opciones.

No voy a entretenerme mucho en el por qué elegimos una cosa y no la de al lado (¿el refresco de cola de la lata roja o el de la lata azul?). Los factores son múltiples y diversos, pero siempre está presente nuestra afinidad personal con ciertos valores (culturales, ideológicos, morales…) que vemos reflejados en ella.

Suele suceder entonces que estamos tan seguros de que nuestra decisión es la correcta que ni nos planteamos la posibilidad de estar equivocados, así que no nos los pensamos mucho antes de dar el paso, y si lo pensamos es para buscar argumentos para autoconvencernos de que estamos haciendo lo correcto.

Otras veces nos puede la presión social. Es demasiado frecuente aquello de que “lo de fuera es mejor” o “lo fácil no es tan bueno/válido como lo difícil”. Nada mas lejos de la realidad, infravalorar lo cercano o lo sencillo por el mero hecho de serlo tiene tan poco sentido como ensalzar algo por su complejidad o lejanía, como si el refresco que comentábamos antes fuera mejor porque la lata es roja o azul sin haber probado el contenido.

Una vez tomada la decisión no hay vuelta atrás. Podremos rectificar nuestra ruta para cambiar de camino, pero nunca volveremos a la casilla de salida, es la ley del tiempo que no vuelve. Igual que es ley que nos equivocamos muchas veces a lo largo de nuestra vida.

Cuando eso ocurre, debemos estar atentos y aprender de nuestros errores. ¿Cómo? Comparando qué esperábamos y qué hemos encontrado o analizando por qué decidimos tomar un camino y por qué hemos decidido abandonarlo.

Pero no solo eso, también es importante quedarse con las cosas positivas que nos ha dejado, aunque solamente sea el paisaje del viaje.

Esculpir Música

David - MichelangeloMe fascinan las esculturas del periodo clásico y el renacimiento, es increible que de un trozo de piedra se pueda sacar tanta belleza, tanta armonía y tanto movimiento simplemente percutiendo un martillo sobre un cincel en contacto con la piedra.

Siento una enorme admiración por los pasos que debe dar el escultor desde que recibe el bloque de mármol hasta el último pulido para dar brillo a las formas de la escultura (pienso en el David…).

El primer paso a dar es desbastar del bloque grandes pedazos de piedra para acercarse lo máximo posible al volumen de la figura (en el caso del David sería como un enorme muñeco de nieve).

El siguiente paso, más árduo y laborioso, es dar forma a la figura; paulatinamente, desde un estadio primitivo en una primera pasada hasta el último retoque, el escultor debe picar la piedra con el cincel adecuado en cada momento. Así, al cabo de miles(o cientos de miles) de duros  y sudados golpes de martillo sobre la superficie dura del mármol aparece el Arte de la roca informe.

Picar piedra, ¡menudo concepto!. Uno de los trabajos más duros que existen (no en vano en algunos paises los reos pican piedra en canteras), en el que con el gran esfuerzo de cada golpe asestado solo se desgaja una ínfima porción del bloque, pero muchos golpes lo transforman completamente. Un muy buen ejemplo de que la perseverancia y el esfuerzo acaban dando sus frutos.

Como en el estudio de un instrumento. Pasamos miles de horas realizando movimientos mecánicos para extraer Arte de ellos, y como en el caso de la escultura el esfuerzo y la perseverancia son claves para conseguirlo. Pero además hay dos puntos que me parece imprescindible mencionar:

Aunque a priori el desbastado del bloque de mármol pueda parecer un ejercicio tosco, éste debe ser preciso, pues un golpe erróneo puede echar a perder todo el trabajo hecho hasta el momento con la consecuente pérdida de tiempo (relativamente, porque seguro que la próxima vez habrá más atención…), energia y dinero que ello supone. Para los músicos una mala postura, por pequeña y simple que pueda parecer, puede desencadenar una lesión irreversible que nos incapacite de por vida para tocar nuestro instrumento.

Por otro lado no sirve de nada ponerse a dar golpes arbitrariamente, sin una idea preconcebida de qué queremos conseguir. Algo que parece tan evidente no siempre es así, y muchas veces acabamos estudiando por estudiar, por inercia (es que hay que estudiar porque hay que estudiar…) y sin saber con qué objetivo lo hacemos. No, no me vale “para tocar mejor” porque es un argumento vacío; aunque es cierto que algunos aspectos mecánicos se adquieren a base de repetición, ésta debe ser activa y consciente, no sirve repetirlo diez veces y que cada una sea distinta, los golpes deben ser certeros y bien calculados.

La imagen preconcebida a la que aspiramos es el Arte: todo aquello que  nuestros movimientos mecánicos no son capaces de transmitir por si mismos, pero que no podriamos transmitir sin ellos.